jueves, 16 de agosto de 2012

Al fin y al cabo es todo lo que somos

Fue muy gracioso porque me di cuenta que todas aquellas palabras soltadas en el aire, eran solo eso, palabras. Y ahora a estas alturas, joder, después de tantos años me doy cuenta de quién era esa persona. Esa persona que no, nunca estará para siempre y mucho menos siempre, pero que sé que cuando esté me dejará llorar como una imbécil y soltar todo lo que nunca he soltado a nadie. Porque es ella, la única que puede comprenderme y no, no digo que nadie mas pueda, solo que a estas alturas no podré contarle todo a quién lo intente.
Fue, no sé como explicarlo, fue tan "dios lo he soltado por fin" que me dieron ganas de reír. Maldita sea, estuvimos riendo como idiotas después. Y aquellas palabras que ella dijo, eran tan reflejos de las mías que me siento horrible por nunca haberme dado cuenta.
Perdón, y aún así me brindas más de lo que nunca imagino y dices, tranquila Eva, contigo se que siempre puedo contar. Y se siente tan bien saber que alguien confía en ti.
El silencio que mantengo,la distancia, pareces la única capaz de romperlos.
Definitivamente, quizás no sientas lo mismo, ni fuera para ti nada tan grande como para mí, pero gracias, muchísimas gracias.
Siento que puedo ser yo misma contigo, porque nunca me juzgaras.
Eres de esas personas tan especiales, que son y permiten ser.
Y no se si alguna vez leerás esto, pero quiero que por una vez te lo creas, eres increíble y eso nadie lo cambiará nunca.

viernes, 3 de agosto de 2012

Atte. Josh

A lo mejor si cerráramos todas las ventanas nada podría perturbar nos mas, el flujo del mundo pararía. Solo estaríamos tú y yo. Y la melodía se repetiría otra vez, como en aquel sueño. Sabes, ojalá estuvieras aquí, me gustaría contarte tantas cosas. Aún así, quizás te encuentre, puede que con otro rostro y otro nombre, pero nunca dije que debía ser perfecto, es mas la perfección esta sobrevalorada.

miércoles, 4 de julio de 2012

http://www.youtube.com/watch?v=6PzRpe36Qls

A ti te repetiría una y otra vez, infinidad de veces; todas ellas sin cansarme ni una vez.
Te llevaría a la playa, para verte bajo el sol y descubrir el verdadero color de tus ojos. Besaría tus labios sin descanso. Me estremecería en tus brazos miles de veces, aunque me parecen pocas. Y me arrepentiría cada día de no haber corrido a buscarte, de no haberte besado más veces, de no decirte como me volvías loca con tu risa y tu manía de tocarte el pelo, con tus mensajes a medianoche llenos de tequieros recíprocos.
Me arrepiento de tanto y a la vez de tan poco. Sabes, echo de menos aquella sonrisa que me salía al pensarte.
Te echo de menos, espero que tú a mi no, ya sabrás que soy muy fiel a aquella frase "Wild hearts can't be broken" que tantos dolores me acarrea. Pero, gracias por ese recuerdo de subir las escaleras camino a clase y sonreír de oreja a oreja porque sabía que te vería. A pesar de todo perdón, por todo el daño causado y el amargo recuerdo que deje; perdón por haberte herido tanto.
Gracias por quererme. 
No pido nada por haberte querido, quererte fue suficiente.

martes, 3 de julio de 2012

Here I am

Estoy aquí, si, justo aquí.

martes, 26 de junio de 2012

ejfwejfwerfwefwweijrf moment

Son esos pequeños detalles que no puedes pedir, porque entonces no serían pequeños detalles. Serían intenciones, y perderían su valor.
Pequeños detalles que te gustaría recibir, que te gustaría tener para saber que se siente con ellos. Pero no todos sabemos hablar con los ojos, supongo que soy de las que los tiene empañados, o tan llenos de recovecos donde esconder todo eso que no dejaba salir, que ahora nadie puede ver a través de ellos.
Es triste, sinceramente, a veces me miro en espejo e incluso yo mismo soy incapaz de entenderlos.
Y no puedo cambiar quién soy solo por recibirlos, sería mentirme a mí misma,pero ¿qué debo hacer para recibirlos? si soltara de repente todas esas pequeñas cosas que hago, me gustaría hacer o adoro se sentiría mal. No en el sentido de falta de confianza, si no me sentiría demasiado expuesta. Llevo tanto tiempo encerrada en mí misma que tengo miedo de quemarme si salgo. A lo mejor la respuesta es el tiempo, o a lo mejor no hay respuesta, a lo mejor...
Eso no importa ahora, jajaja, no lo sé. Estoy harta de tantas preguntas a las que debo buscar respuesta. Creo que es momento de dejarse llevar, sí eso, dejarse llevar por la corriente.

The heart never fogerts

Me acordé hoy, no sé porque ni en qué momento. Recordé a las tortugas desobando.Como después de nadar miles de kilómetros han de arrastrarse por la arena para, sin fuerzas, cavar un hoyo donde depositar sus huevos,luego taparlo, volver a arrastrarse; sin saber de donde sacan las fuerzas, y volviendo al mar para recorrer esos miles de kilómetros y así una y otra vez.
Pues así era yo contigo, bueno con lo nuestro,rectifico, lo que era nuestro, lo que eramos.
Recorrí miles de días para olvidarte, me arrastre hasta los lugares más profundos de mi alma, cavé un hoyo donde enterré todos nuestros secretos y recuerdos, escondiéndolos; escondiendo los te quieros, las caricias, las veces que hemos hecho el amor, todo lo que nos dijimos..., salí a arrastrándome de nuevo y volví a recorrer miles de días de vacío. Y todo para volver a acordarme de ti y tener que repetir el mismo ciclo una y otra vez.
Así, fue como me di cuenta que las personas no se olvidan, ni los recuerdos del pasados, simplemente se aprende a convivir con ellos como parte de nosotros. Hasta que con el tiempo no sean más que un zumbido, un susurro en nuestro oído que nos recuerda quienes somos, y que vivimos.
Esa punta del iceberg que mostramos, pero que solo nosotros sabemos que hay más abajo.


jueves, 21 de junio de 2012

Supongo que no fue como esperamos, como hablamos de niñas sentadas en las gradas del colegio, o riéndonos en tu casa, supongo que ahora no debería estar llorando. A pesar de todo, de todo el dolor, sigue aquí ese sentimiento en el interior es algo que nadie podrá arrebatarme, ni yo misma.
Aún así estoy feliz, porque fue una mirada, una sonrisa, un momento y fue tan perfecto, fue como ese futuro del que hablábamos. Tú y yo.
Todavía recuerdo tu voz alentándome a ser mejor, más fuerte. Recuerdo tu risa diciéndome: se feliz.
Ahora me toca decírtelo a ti, aunque seguro que ya lo sabes. No dejes nunca de sonreír.