lunes, 30 de enero de 2012
sábado, 28 de enero de 2012
sábado, 24 de diciembre de 2011
PRND
Estaba pensado en todas esas veces que dije no o simplemente evite el tema. Y me di cuenta de que me arrepiento de tantas cosas que di por sentadas o a las que no les di una segunda oportunidad. Sé que ya no tiene sentido porque no puedo hacer nada, pero no puedo evitar pensar en todos esos momentos que deje pasar sin motivo alguno o por miedo e inseguridad.
Porque casi sin darme cuenta he cambiado tanto y en tan poco tiempo, o eso me parece a mí, que veo todo desde un punto de vista diferente.
Quizás no soy la misma de antes y eso me asusta.
Porque casi sin darme cuenta he cambiado tanto y en tan poco tiempo, o eso me parece a mí, que veo todo desde un punto de vista diferente.
Quizás no soy la misma de antes y eso me asusta.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Tema tabú
A esto podríamos llamarlo una "mini-entrada" por así decirlo, es más bien para liberar frustaciones.
Toda mi vida, o mas bien parte de mis 15 años he pensado que mis padres (cabe recalcar que más mi madre) eran personas de mente abierta, pero hoy he descubierto su tabú llamandolo de alguna forma.
Resulta que tenía en mi maravilloso móvil (modo ironía on) esta foto que pongo abajo.
No se tú, pero yo no le veo nada "subidito" ni que de a pensar que soy una golfa con ganas de f*****. Pero a mi madre le ha dado un: "Que es esto? teniendo sexo? por dios blablablablabla, y claro mi padre se le une sin remedio. Total que he tenido que cambiar el fondo de pantalla de móvil, porque daba a pensar cosas que no son.Toda mi vida, o mas bien parte de mis 15 años he pensado que mis padres (cabe recalcar que más mi madre) eran personas de mente abierta, pero hoy he descubierto su tabú llamandolo de alguna forma.
Resulta que tenía en mi maravilloso móvil (modo ironía on) esta foto que pongo abajo.
Y yo pensé, es que no asimilan que me intereso por el sexo y sí,mucho.
Y otra cosa es que mi madre con dos hijos arriba considerara eso como sexo era algo grave.
Así que si hay alguien por ahí, que se pasa por aquí que diga su opinión porque a lo mejor soy una deshinibida y no me he enterado
martes, 8 de noviembre de 2011
Crónicas de una cowboy de ciudad 2
-Oye Layla, por qué no ayudas con estas cajas, no vendría de más-dijo Camile
-Sí, claro- dije cogiendo las cajas mientras mi coleta no paraba de moverse.
Cuando las subimos,todos;menos yo, dieron un suspiro de cansancio.
-Al fin chicos, colocamos las tiendas y a dormir- dijo Kayle efusivamente.
Sin que nadie se percatase como solía pasar cada vez que me marchaba bajé de la "casa árbol" a recoger mi mochila con la tienda dentro. La tienda era muy pequeña, lo justo para una persona, dos como mucho y no tenía cubierta solo una red para evitar a los insectos. Insectos,¿ya he dicho que los odio? porque los odio.
Justo cuando iba a coger la mochila y largarme aparece Josh de la nada, no me había fijado que no subió con nosotros
-¿Es costumbre tuya eso de dejar todo atrás o simplemente lo haces para verme?- dijo con una media sonrisa burlona.
Bufé y sin hacerle caso cogí mi mochila dando media vuelta. No se merecía ni una respuesta por mi parte, maldito engreído.
Escuché una risa mal disimulada
-¿Qué pasa?- dije curiosa
-Este bonito sostén- dijo añadiendo énfasis en sostén- no será tuyo por casualidad ¿no?.
Roja como un tomate se lo arrebate de las manos y me marché con paso firme.
-Oh, no seas así mujer, es muy sexy,si quieres puedo comprobar como se vería en ti-dijo medio riendo.
Le pegué con el en la cabeza.
-Maldito cerdo, largate-
Sin mirar atrás subí por las escaleras, esa maleta pasaba mas de lo que pensaba. Varias veces pensé que iba a caerme pero la escalera no era muy grande y conseguí quitarme la mochila y subirla, el problema era como subir ahora con semejante dolor de brazos.
-Cansada-susurró en mi oído.
Contuve un grito de sospresa y volví a respirar, sin darme cuenta había dejado de hacerlo.
-Casi me da un infarto sabes- dije con el corazón acelerado.
Se rió suavemente y pude notar las vibraciones de su pecho en mi espalda, definitivamente estabamos demasiado cerca.
-Bueno si no te importa subo- dije sin saber que hacer.
Subí los ultimos escalones temblando por su cercanía y me dediqué a colocar la tienda.
No debería haber mirado hacia la izquierda, el estaba preparando su tienda ahí.
Siete días durmiendo cerca de Josh con poca ropa debido al calor que hacia en esta zona era peligroso pero aunque odiara admitirlo por dentro saltaba de alegría.

Cuando cerré los ojos soñé con un lobo, esta vez blanco y negro estaba rodeado de nieve.Sin darme cuenta estaba temblando de frío.
-Sí, claro- dije cogiendo las cajas mientras mi coleta no paraba de moverse.
Cuando las subimos,todos;menos yo, dieron un suspiro de cansancio.
-Al fin chicos, colocamos las tiendas y a dormir- dijo Kayle efusivamente.
Sin que nadie se percatase como solía pasar cada vez que me marchaba bajé de la "casa árbol" a recoger mi mochila con la tienda dentro. La tienda era muy pequeña, lo justo para una persona, dos como mucho y no tenía cubierta solo una red para evitar a los insectos. Insectos,¿ya he dicho que los odio? porque los odio.
Justo cuando iba a coger la mochila y largarme aparece Josh de la nada, no me había fijado que no subió con nosotros
-¿Es costumbre tuya eso de dejar todo atrás o simplemente lo haces para verme?- dijo con una media sonrisa burlona.
Bufé y sin hacerle caso cogí mi mochila dando media vuelta. No se merecía ni una respuesta por mi parte, maldito engreído.
Escuché una risa mal disimulada
-¿Qué pasa?- dije curiosa
-Este bonito sostén- dijo añadiendo énfasis en sostén- no será tuyo por casualidad ¿no?.
Roja como un tomate se lo arrebate de las manos y me marché con paso firme.
-Oh, no seas así mujer, es muy sexy,si quieres puedo comprobar como se vería en ti-dijo medio riendo.
Le pegué con el en la cabeza.
-Maldito cerdo, largate-
Sin mirar atrás subí por las escaleras, esa maleta pasaba mas de lo que pensaba. Varias veces pensé que iba a caerme pero la escalera no era muy grande y conseguí quitarme la mochila y subirla, el problema era como subir ahora con semejante dolor de brazos.
-Cansada-susurró en mi oído.
Contuve un grito de sospresa y volví a respirar, sin darme cuenta había dejado de hacerlo.
-Casi me da un infarto sabes- dije con el corazón acelerado.
Se rió suavemente y pude notar las vibraciones de su pecho en mi espalda, definitivamente estabamos demasiado cerca.
-Bueno si no te importa subo- dije sin saber que hacer.
Subí los ultimos escalones temblando por su cercanía y me dediqué a colocar la tienda.
No debería haber mirado hacia la izquierda, el estaba preparando su tienda ahí.
Siete días durmiendo cerca de Josh con poca ropa debido al calor que hacia en esta zona era peligroso pero aunque odiara admitirlo por dentro saltaba de alegría.

Cuando cerré los ojos soñé con un lobo, esta vez blanco y negro estaba rodeado de nieve.Sin darme cuenta estaba temblando de frío.
domingo, 30 de octubre de 2011
Crónicas de una cowboy de ciudad.
La suya era una de esas miradas que hacen daño, que te perforan hasta llegar al alma.
Si soy sincera conmigo misma me gustaba, pero eso es algo que no admitiría en voz alta.
-¿Vas a seguir parada estorbando o por una vez vas a ayudar?-dijo indiferente.
-Tranquilo ya me aparto- dije intentando imitar su tono.
Me miró con esos ojos semejantes al hielo y siguió su camino.
Estábamos colocando las cosas en la "casa árbol" en la que íbamos a quedarnos una semana a estudiar el hábitat de aquella zona.
Si soy sincera conmigo misma me gustaba, pero eso es algo que no admitiría en voz alta.
-¿Vas a seguir parada estorbando o por una vez vas a ayudar?-dijo indiferente.
-Tranquilo ya me aparto- dije intentando imitar su tono.
Me miró con esos ojos semejantes al hielo y siguió su camino.
Estábamos colocando las cosas en la "casa árbol" en la que íbamos a quedarnos una semana a estudiar el hábitat de aquella zona.
Pero hoy estaba un poco ida así que mejor no ayudaba o lo estropearía todo, como era habitual en mí.
Me fui alejando del campamento hasta alcanzar un pequeño lago que había cerca, estaba anocheciendo y el aire era frío.
Me estaba frotando los brazos intentando entrar en calor cuando lo vi.
Era un lobo blanco, de mirada negra que no apartaba de mí esperando cualquier movimiento por mi parte.
Creo que es la única vez en la vida que conseguí estarme quieta completamente, apenas respirando,con los músculos en tensión.
Pero no hizo ningún movimiento ofensivo, solo dio un pequeño ladrido y se marchó.
Todavía no podía moverme del sitio,un sudor frío me recorría la piel, yo era una chica de ciudad ni siquiera sabía porque me había apuntado a este curso.
-No solo estorbas sino que encima preocupas a la gente- dijo apareciando por el mismo camino que había tomado yo.
-Lo-Lo siento- dije todavía impactada por el encuentro con el lobo.
Nunca pensé que vería algo tan salvaje y hermoso,lo único con esas características que había visto en mi vida era un caballo a las afueras de la ciudad. Ya veis no soy muy amante de los animales que digamos.
-¿Lo siento?- se rió y empezó a caminar.
-Eh, espera- dije intentando alcanzar sus grandes zancadas.
Cuando alzé la mirada al cielo ya se podían ver las estrellas, el encuentro con mi lobo no había sido tan efímero como pensaba.
Espera,¿ Josh se había reído?.
jueves, 27 de octubre de 2011
Aprendiendo de las más grandes.
Aquí empieza mi día, un día normal, bueno no tanto mi postcumple por así decirlo. Tarde tranquila, lluviosa, me gusta la lluvia. Cuando derepente antes de que pueda darme cuenta las personas mas importantes para mí, aparte de mi familia, están delante de mi con una tarta de cumpleaños y cantando con toda su alma esa mítica canción.
Creo que me duele la cara de tanto reír, la sonrisa me llegaba de oreja a oreja, pero cuando pusieron ese vídeo tan bonito las lágrimas empezaron a salir.
Después de una de las mejores tardes de mi vida riendo, cantando, bailando y mil chorradas más he entendido esa frase que dice que en la vida lo que cuenta son esos pequeños momentos que nos llenan de felicidad.
Gracias, muchas gracias pequeños bichos míos por saber quererme como lo hacéis.
Aunque lo siento pero me van a tener que aguantar un poquito más.

Pero sobretodo no quiero que olviden que jamás de los jamases, las olvidaré, porque ustedes son las que me han enseñado lo que es realmente reír, ser comprendida, ser querida y sobretodo me han enseñado lo bello que es querer alguien, gracias por estar ahí siempre, sin ustedes no sería lo que soy ahora, aunque claro he aprendido de las mejores, ¿no?.
Creo que me duele la cara de tanto reír, la sonrisa me llegaba de oreja a oreja, pero cuando pusieron ese vídeo tan bonito las lágrimas empezaron a salir.
Después de una de las mejores tardes de mi vida riendo, cantando, bailando y mil chorradas más he entendido esa frase que dice que en la vida lo que cuenta son esos pequeños momentos que nos llenan de felicidad.
Gracias, muchas gracias pequeños bichos míos por saber quererme como lo hacéis.
Aunque lo siento pero me van a tener que aguantar un poquito más.

Pero sobretodo no quiero que olviden que jamás de los jamases, las olvidaré, porque ustedes son las que me han enseñado lo que es realmente reír, ser comprendida, ser querida y sobretodo me han enseñado lo bello que es querer alguien, gracias por estar ahí siempre, sin ustedes no sería lo que soy ahora, aunque claro he aprendido de las mejores, ¿no?.
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